En el tejado

En el tejado

viernes, 22 de mayo de 2015

Lucha a muerte con la vida

Saliste a volar, como cada mañana,
a buscarte la sal, el agua y la harina;
de vuelta el azar, oculto aguardaba,
injusto final en la eterna partida.

Volviste a cantar, copando cada rama,
anunciándote el mar, alzando la vista,
el marchito azahar tu sino mostraba;
acaba el trinar porque azota la brisa.

Una rata, o un felino tal vez,
a juicio del sol, vale cualquiera:
frío, hambre, o ausencia de querer.

El caso es, que quedaste en la acera.
Tu estampa dice que fue al defender
un último vuelo en primavera.