En el tejado

En el tejado

jueves, 30 de abril de 2015

Conozcamos a... TONI GRIMAL

A medio camino entre Reus (su ciudad natal) y Zaragoza (su actual residencia), se encuentra la emblemática ciudad de Jaca, entre cuyos riscos nos acoge este caballero andante, habitante de un tiempo de locura, cuyo devenir le condujo a buscar el sano juicio entre libros de caballerías, como un Alonso Quijano del siglo XXI, de los que toma buen ejemplo para describir sus sentires.
Conocemos sus andanzas gracias a cuanto ha dejado plasmado en sus crónicas virtuales, en ese rincón que ha dado en llamar 'Las Almenas'.

Quien lo visite, podrá cerciorarse de que no hay embuste en cuanto digo. Sin embargo, haciendo acopio de la poca vergüenza que mi condición de pillastre me concede, no puedo por más que empezar preguntando quién es nuestro protagonista, Toni Grimal.
Toni Grimal es un chico de gustos simples que disfruta leyendo un buen libro.

Siendo así, que disfruta con cada libro, la lectura ha jugado un importante papel en la vida de este chico...
Para mí la lectura lo ha sido todo. En estos tiempos que corren, donde curiosamente por culpa de las nuevas tecnologías estamos más alejados de nuestras amistades que nunca, vivo encerrado en mis libros y personajes.

¿Y con qué personaje se identificaría más?
Si tuviese que elegir alguno, sin duda alguna escogería a Waylander, uno de los protagonistas del Ciclo Drenai del fallecido Gemmell.

¿Fue esto lo que te impulsó a escribir?
La fiebre de la escritura siempre ha estado ahí. Siempre he tenido una libreta y he garabateado de forma caótica, plasmando mis estados de ánimo o cosas similares. Nunca pensé en escribir para otras personas, dado que no tuve oportunidad de ir al colegio y mis escritos dejaban mucho que desear ortográficamente hablando. Hace un año me decidí y mostré a algunos amigos mis primeros manuscritos medio serios.

Medio serios es decir poco, pues los tengo en alta estima. Sin embargo, debo reconocer que es difícil acertar en cuanto se escribe. Dices que saltaste a la palestra hará cosa de un año. ¿A quiénes te diriges desde entonces?
No creo que tenga un tipo de lector concreto para el que escriba con exclusividad. Son muchas las personas que visitan mi blog, y muchas las que dejan comentarios diciendo que aunque no es el estilo al que están acostumbrados, han disfrutado mucho de la lectura. Si tuviese que decir algo, diría que mis textos están dirigidos a gente que le agrade la Épica Medieval…

Por tanto, la escritura, también es un impulso a destacar para ti.
La escritura se ha convertido en mi otro todo. En las riendas de ése purasangre que cabalga la estepa con rabia contenida y me transporta a otros mundos.

Esquiva y sibilina como ninguna, se presenta cuando menos se la espera. ¿Cuál crees que ha sido el sitio más raro donde te ha venido la inspiración?
Es curioso, por norma general siempre llega cuando estoy en la cama, obligándome a levantarme y tomar notas. Pero el sitio más raro fue mientras visitaba un castillo del siglo XI en la provincia de Huesca.

Por eso escogiste este rincón para tan noble encuentro, fiel reflejo además de tus composiciones. ¿En qué espejo te miras, aunque sea de soslayo, cuando escribes?
Siempre intento, aunque sé que no lo consigo ni de lejos, fijarme en el escritor de fantasía David Gemmell. Paul Kearney y Joe Abercrombie son también dos escritores que tengo muy presentes, aunque ya he dicho que no tengo nada que ver con ellos.

Grandes autores a tener en cuenta a partir de ahora, como clásicos del género. Tú eres uno emergente, y como tal tendrás algún texto propio del que sentirte orgulloso.
Portador Oscuro, el prólogo de la que puede ser mi primera novela.

Debo reconocer que merece la pena, desde luego. Fue de los que más me ha llamado la atención personalmente. Eso, como algo tuyo, pero sé de muy buena tinta que trabas contacto con muchos otros autores de tu estilo... ¿Alguno que destacar?
José F Sastre, un tipo que vive por y para las letras y que lleva más de veinte años metido en batalla. Acaba de publicar su segundo libro (Vientos de Guerra, de la saga Calet-Ornay) y sólo por el esfuerzo y las ganas que pone en todo lo que hace merece un pequeñísimo reconocimiento por mi parte. Aprovecho para mandarle desde aquí un fuerte abrazo y decirle que siempre seremos Duelistas…

Tengo el honor de conocerle también, y estará en el club de selectos autores que habrán de acompañarnos en este rincón literario. De entre todo cuanto has podido leer, ¿qué libro te gustaría haber escrito?
Los Héroes, de Joe Abercrombie, sin duda alguna.

¿Qué te atrajo de la fantasía medieval para especializarte en ese género literario?
Mi primera lectura relacionada con la Fantasía Medieval fue Waylander, el primer volumen del Ciclo Drenai; creo que nunca más volví a ser el mismo. Todo lo que contenía ése primer volumen me atrapó y cambió mi forma de entender la lectura para siempre.

Gracias por tu sinceridad Toni. Tus palabras, creo, que nos han ilustrado a todos en lo referente a tus preferencias literarias. Pero como no sólo de escribir vive el hombre, permíteme adentrarme un poco más en tu persona. Con la mayor de las tranquilidades, ¿qué dirías que te ha dado la vida?
La vida me ha dado muchas cosas, gran parte de ellas malas, como a todo el mundo. Pero también me ha puesto en el camino de mi maravillosa mujer, a la cual respeto y admiro, amén de estar locamente enamorado de ella.

¿Qué le faltaría por darte?
Un poco de tranquilidad, me debe sólo eso.

¿Crees que te falta algo para ser feliz?
Creo que nunca se llega a ser feliz del todo. A pesar de que en la primera pregunta he respondido que soy una persona de gustos sencillos, creo que la felicidad verdadera es algo que se tiene que saber buscar, algo que yo no sé si sabré hacer.

A modo de conclusión, desde este incomparable rincón oscense, arroja un mensaje al mundo que creas que debe ser atendido.
Que la gente no se obsesione con publicar ni con las listas de Amazon ni con quién vende más libros en un mes. Que disfrute de lo que hace, que se vacíe escribiendo y que comparta sus trabajos con sus amistades más puras. Que se deje arrastrar por ésa sensación de satisfacción al acabar un texto. Que saboree el momento.

Sensatas palabras, que a muchos escapan con frecuencia amigo. Como colofón, y aquí sí que exijo la mayor de las sinceridades, ¿qué te ha parecido la entrevista?
Muy agradable y entretenida, amén de ser muy original y placentera.

El placer y el entretenimiento han sido míos, te lo aseguro. Agradezco que nos hayas concedido, tanto a mí como a los lectores, la oportunidad de conocer un poco más a este legionario de la palabra, que plasma sangre sobre tinta en cada aventura con que nos deleita. Sólo desearte, de ahora en adelante, la mayor de las suertes y que los dioses te sean propicios.