En el tejado

En el tejado

martes, 22 de julio de 2014

Mientras que dormitas

A veces te miro sin saber qué hacer,
contemplo extasiado tu faz tranquila,
vigilo tu sueño mientras dormitas,
se pasan las horas en un santiamén.

Ritmo agitado en tus ojos lacrados,
pulso y melodía de tu ensoñación,
guardada con celo dentro de un cajón,
firme reflejo en tu pecho dorado.

Suscitas mis ansias por reconocer
algún gesto mío en tu dulce boca,
inquietud perpetua por tu contemplar,

mas, mucho me temo, me he de contentar
con la tenue amnesia que te provoca
el súbito aliento del amanecer.


(Foto: Susana dormida. Del blog "Cuenta progresiva")