En el tejado

En el tejado

jueves, 12 de junio de 2014

Romance nocturno

No aspiro a que me entiendas
cuando en la madrugada,
con descaro y violencia,
reclamo tu mirada.

Tampoco a que me tiendas
tu mano nacarada
y con caricias tiernas
electrices mi espalda.

Quiero que tengas claro,
que aun con tu indiferencia,
no precisas reclamo
por hallar mi presencia.

Da igual en un tejado,
una rama o alféizar,
que éste, tu humilde esclavo
con tu luz se deleita.

Aunque a veces esquiva,
aunque a veces te pierdas,
te aguardo cada día,
incluso entre la niebla.

Por ti saco las uñas
cuando algún insolente
te reclama por suya
enseñando los dientes.

Sé que no eres de nadie
por más que a mí me duela,
no supone un desaire
que con mi orgullo pueda.

Cada noche maullando,
aguardo en la penumbra,
conquistarte cantando
romances a mi Luna.