En el tejado

En el tejado

miércoles, 23 de abril de 2014

A ti, lector

Ni siquiera te conozco,
nunca he escuchado tu risa,
ni trajo tu voz la brisa,
mas tu latir reconozco.

No he contemplado tu vista
bailar mirando a mis ojos,
mas puedo sentir con gozo
su deslizar sobre tinta.

No me llegará el aroma
a cercano de tu aliento,
mas reconozco que siento
su ausencia que me desploma.

Si mi paladar nostalgia
en ocasiones percibe,
este humilde siervo escribe
sólo por darte las gracias.

Gracias por hacerme sentir
acompañado y a solas,
el pasar de estas mis hojas
que tú me impulsas a vivir.