En el tejado

En el tejado

lunes, 17 de febrero de 2014

Nana en una noche de tormenta

Estaba la noche callada
hasta la aparición del trueno.
Se marchó la luna asustada,
ni siquiera esperó a su dueño.

Ya la lluvia ocupó su puesto,
ya se riega la madrugada,
ya te canto niña este cuento,
ya no llores desconsolada.

Hija de la luz y del sueño,
no tiembles por la rociada,
sonríe mientras que te duermo,

mantén tu cara iluminada,
que hasta que apareció tu miedo
estaba la noche callada.