En el tejado

En el tejado

jueves, 31 de mayo de 2018

¿Quién lo dice?

Hay quien cuenta por ahí
que se apagó la llama en tu pecho,
que ya no pueblan tus entrañas
las mariposas hace tiempo.
Hay quien dice que hace tiempo
que ya no anida en tu cara
la sonrisa venturosa,
ni el rocío, ni la mañana.
Dicen que ya en tus mañanas
ni las sábanas se alborotan,
ni es la alegría la que
en el aire se amontona.
Los que "diretes" amontonan
más les valdría estar callados,
que no por menos los besos
resultan menos osados.
Que si se trata de osados,
osadas resultarían
cada mirada furtiva y
cada sonrisa escondida.
Que permanece escondida
bajo la piel la palabra,
cada promesa una arruga,
por cada vez que la amaba.



lunes, 23 de abril de 2018

Passeri

Disimulas a menudo el canto
con el mudo rumor del arroyo,
alejas de ti cada quebranto,
y así te quedas con el jolgorio.

Portas contigo un rayo timbrado,
crótalos, bongos, un tintineo,
cuyo compás das bien afinado,
cuyo tic-tac produce gorjeos.

No siempre aciertas, nadie te entiende,
cuando improvisas entre cipreses,
y hasta las cumbres tu voz asciende.

Mas no decaigas, sé consecuente,
que tus trinos con otros se mezclen,
que no por eso son menos fuertes.

Tángara roja

jueves, 5 de abril de 2018

Renacer floral

Cuántas tormentas pasaste,
tantas o más te has helado,
cuántas bravas tempestades
tu tierra habrán horadado.

Cuánta sequedad y hambre
tus hijos han soportado;
nada de esto ha sido en balde,
nada de esto ha terminado.

Por muchas hojas que caigan,
muchas son las que te quedan,
muchas más las que renazcan.

Siempre esperamos que vuelvas
para sembrar con tu magia
cada campo, primavera.



jueves, 22 de marzo de 2018

Aguardando al barquero

Cuentan que hay quien echa en falta
por el Épiro a Caronte,
cuentan que su can le extraña,
que ni recuerda su bote.

Que partió rumbo hacia el alba,
hacia la orilla de halcones.
Cuentan que fue una mañana,
por mandato de los dioses.

Dicen que alcanzó la playa
que besa al pueblo arameo,
ahora preso de venganza.

Piden, por que ponga freno,
a semejante desgracia:
«Regresa pronto, barquero».